Internacionales — 02.03.2026 —
Irán atacó la mayor refinería saudita y hundió un petrolero en una nueva escalada regional
La ofensiva incluyó un ataque con drones contra la planta de Aramco en Ras Tanura y la explosión de un bote bomba en el golfo de Omán. El petróleo subió hasta un 13% y crece la tensión en el estrecho de Ormuz.
Irán amplió este lunes su contraofensiva en Medio Oriente con un ataque con drones contra la planta de Aramco en Ras Tanura, una de las más grandes del mundo, y el hundimiento de un petrolero en el golfo de Omán, en un nuevo capítulo de la escalada regional que ya impacta en los mercados internacionales.
La ofensiva provocó un salto de hasta el 13% en los precios del crudo y generó fuertes movimientos en bolsas de Europa y Asia, mientras crece la preocupación por la seguridad en el estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula una quinta parte del petróleo comercializado a nivel global.
Según informaron medios estatales sauditas, las defensas del reino derribaron los drones iraníes sobre la planta de Aramco en Ras Tanura, ubicada cerca de Dammam, en el este de Arabia Saudita. Sin embargo, la instalación —con capacidad superior al medio millón de barriles diarios— fue cerrada temporalmente como medida de precaución. En redes sociales circularon videos en los que se observaban columnas de humo negro elevándose desde el complejo.
En Kuwait, escombros de drones interceptados cayeron sobre la refinería de Ahmadi y dos trabajadores resultaron heridos, según informó la agencia estatal KUNA.
En el golfo de Omán, un bote bomba explotó contra el petrolero MKD VYOM, de bandera de Islas Marshall, frente a la capital omaní Mascate. La agencia estatal de Omán confirmó la muerte de un marinero indio. En paralelo, Irán reiteró amenazas sobre la navegación en el estrecho de Ormuz, donde varios barcos han sido atacados desde el inicio del conflicto.
Analistas internacionales advirtieron que el ataque a Ras Tanura representa una escalada significativa, al poner en la mira infraestructura energética clave del Golfo. Según especialistas consultados por agencias internacionales, la estrategia apunta a incrementar el costo económico del conflicto mediante acciones contra instalaciones estratégicas, rutas comerciales y aliados de Estados Unidos en la región.
El impacto en los mercados fue inmediato. Las petroleras Shell, BP y TotalEnergies registraron subas superiores al 5% en las bolsas europeas, acompañando la fuerte alza del petróleo. El índice energético avanzó un 3,5%, mientras que el oro subió un 1,9% y se ubicó en 5.378 dólares por onza.
En contraste, el índice paneuropeo STOXX 600 cayó un 1,8% y tocó su nivel más bajo desde mediados de febrero, con los sectores de viajes y banca entre los más afectados. En Asia, el Nikkei japonés retrocedió un 1,5% y el Hang Seng de Hong Kong perdió un 1,6%.
Los ataques se producen en el tercer día de una ofensiva iniciada el sábado tras el asesinato del líder supremo iraní Ali Khamenei, en un ataque conjunto atribuido a Estados Unidos e Israel. Desde entonces, Irán lanzó misiles contra Israel y varios estados árabes aliados de Washington, incluyendo Kuwait, donde se reportaron incidentes en el complejo de la embajada estadounidense.
Autoridades locales informaron que al menos cinco personas murieron en ataques iraníes en el Golfo. En este contexto, el embajador iraní ante el Organismo Internacional de Energía Atómica, Reza Najafi, afirmó que los ataques del domingo alcanzaron el sitio de enriquecimiento nuclear de Natanz, aunque ni Israel ni Estados Unidos confirmaron esa información.
La ampliación de los ataques contra infraestructura energética refuerza la preocupación internacional por una posible prolongación del conflicto y sus consecuencias económicas a escala global.







