Internacionales — 26.02.2026 —
Negociaciones nucleares: señales de apertura entre Irán y Estados Unidos
Las delegaciones mostraron disposición a explorar soluciones “creativas”, aunque siguen en debate temas sensibles como el enriquecimiento de uranio y las garantías a largo plazo.
La tercera ronda de negociaciones nucleares indirectas entre Irán y Estados Unidos se desarrolló este jueves en Ginebra, con la mediación de Omán, en un contexto de elevada tensión regional pero con señales de acercamiento diplomático.
Según informó la Cancillería omaní, las delegaciones mostraron una “apertura sin precedentes a nuevas y creativas ideas y soluciones” durante el encuentro, en lo que representa el tercer intercambio de este tipo en las últimas semanas. Las dos rondas anteriores se realizaron en Mascate y también en Ginebra.
Las conversaciones tienen lugar mientras persisten fricciones entre Teherán y Washington, especialmente tras el aumento del despliegue militar estadounidense en Asia Occidental. En ese marco, la comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo del diálogo, atento a la posibilidad de un entendimiento que reduzca el riesgo de una escalada.
La posición de Estados Unidos
El enviado especial del presidente estadounidense, Steve Witkoff, sostuvo que cualquier eventual acuerdo debería tener carácter indefinido, es decir, sin cláusulas de vencimiento. Según trascendió en medios estadounidenses, Washington busca garantías de largo plazo sobre el programa nuclear iraní.
Entre los puntos centrales de la negociación figuran la capacidad de Irán para enriquecer uranio y el destino de sus actuales reservas de material enriquecido. De alcanzarse un entendimiento, la Casa Blanca aspira además a abrir instancias posteriores de diálogo sobre el programa de misiles iraní y su política regional.
El antecedente inmediato es el acuerdo nuclear de 2015, alcanzado durante la presidencia de Barack Obama y abandonado años más tarde por Donald Trump, decisión que reavivó las tensiones entre ambos países.
La mirada de Teherán
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, manifestó que observa las conversaciones con “buenas perspectivas” y expresó su expectativa de que el proceso permita superar el actual escenario de “ni guerra ni paz”.
Las negociaciones están encabezadas por el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, quien señaló que existe una “oportunidad histórica” para alcanzar un acuerdo “justo y equitativo”, siempre que se priorice la vía diplomática. Pezeshkian remarcó además que cualquier avance cuenta con la orientación del líder supremo, Ali Khamenei.
La reacción internacional
En paralelo, China expresó su rechazo al uso o amenaza de la fuerza en las relaciones internacionales. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning, sostuvo que Beijing respalda la resolución de diferencias por medios políticos y diplomáticos y manifestó su apoyo a la estabilidad y los intereses legítimos de Irán.
Con mediadores regionales activos y potencias globales atentas, la nueva ronda en Ginebra deja señales de diálogo en un escenario marcado por la desconfianza. El resultado de estas conversaciones podría redefinir el equilibrio estratégico en Medio Oriente y marcar el rumbo de la relación entre Washington y Teherán en los próximos años.







