Internacionales — 23.02.2026 —
Irán puso en “alerta máxima” a sus fuerzas armadas ante un posible ataque de Estados Unidos
Según publicó The New York Times, el régimen iraní reforzó su despliegue militar en el Golfo Pérsico y estableció un esquema de continuidad del poder ante la posibilidad de un ataque estadounidense.
El gobierno de Irán puso en “alerta máxima” a sus fuerzas armadas ante la posibilidad de un ataque inminente por parte de Estados Unidos y activó un esquema de sucesión en caso de que su líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, sea asesinado o quede incomunicado.
Según informó el diario The New York Times, citando a seis altos funcionarios iraníes, Teherán comenzó a desplegar misiles y a reforzar posiciones estratégicas en el Golfo Pérsico, mientras ajusta su estrategia militar ante lo que considera una amenaza concreta.
Despliegue militar y advertencias
De acuerdo con la publicación, Irán habría colocado lanzaderas de misiles balísticos en su frontera occidental con Irak, lo que le permitiría alcanzar objetivos en territorio israelí. Además, el país cerró de forma intermitente su espacio aéreo para realizar pruebas de misiles y llevó a cabo maniobras navales en el Golfo, incluyendo el cierre temporal del estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial.
Jamenei advirtió a Washington que “el Ejército más poderoso del mundo puede recibir una bofetada que lo incapacite para mantenerse en pie” y amenazó con hundir buques de guerra estadounidenses desplegados en la región.
Las medidas se producen en un contexto en el que continúan negociaciones con potencias occidentales en torno al programa nuclear iraní, aunque las autoridades de Teherán dan por inminente una ofensiva militar.
Plan de sucesión
En paralelo al despliegue militar, el líder supremo designó a Ali Larijani como sucesor en caso de muerte o desaparición, y estableció un esquema que contempla hasta cuatro niveles de sucesión para cargos estratégicos dependientes de su autoridad.
Además, delegó facultades en un reducido círculo de confianza para garantizar la continuidad del poder si quedara incomunicado. Durante una breve desaparición pública el pasado junio, en medio de tensiones con Israel, Jamenei ya habría señalado a posibles reemplazantes, aunque sus nombres no trascendieron oficialmente.
La decisión de activar la alerta máxima y preparar una transición ordenada refleja el nivel de tensión creciente en Medio Oriente, en un escenario marcado por la rivalidad entre Teherán y Washington y la inestabilidad regional.







