Internacionales — 08.02.2026 —
El Papa León XIV: “El futuro de la humanidad está en la fraternidad, no en el poder”
Durante el Ángelus en la Plaza de San Pedro, el Pontífice hizo un fuerte llamado a la paz, la fraternidad entre los pueblos y la dignidad humana, con especial preocupación por la situación en Nigeria y las víctimas de catástrofes en Europa y África.
En una intervención marcada por un tono firme y profundamente humanista, el Papa León XIV advirtió este domingo que el futuro de la humanidad no se encuentra en el poder de las armas ni en las estrategias económicas, sino en la capacidad de los pueblos de reconocerse como hermanos. Lo dijo al finalizar el tradicional Ángelus, ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.
Con una mirada crítica sobre el contexto global, el Pontífice fue contundente: “Las estrategias de poder económico y militar -como nos enseña la historia- no dan un futuro a la humanidad. El futuro está en el respeto y la fraternidad entre los pueblos”. Sus palabras buscaron interpelar de forma directa a los líderes mundiales responsables de las decisiones que afectan el destino del planeta.
Durante su alocución, el Papa dedicó una mención especial a la grave situación que atraviesa Nigeria, donde recientes ataques terroristas en los estados de Benue y Kaduna han dejado múltiples víctimas fatales y secuestros masivos. “Espero que las autoridades competentes continúen trabajando con determinación para garantizar la seguridad y la protección de la vida de cada ciudadano”, expresó con evidente preocupación.
En ese mismo tono, León XIV recordó que este domingo se celebra el Día Mundial contra la Trata, y denunció que millones de mujeres y niños siguen siendo víctimas de la esclavitud moderna. “La paz comienza con la dignidad”, subrayó, al destacar la importancia de erradicar este flagelo silencioso.
El Papa también manifestó su solidaridad con las comunidades afectadas por fenómenos climáticos extremos en Europa y el norte de África. Se refirió especialmente a las poblaciones de España, Portugal, Marruecos e Italia, y mencionó los casos graves de Grazalema (Andalucía) y Niscemi (Sicilia), donde los temporales provocaron aludes, desbordes y más de 1.500 evacuados.
Como gesto de esperanza, León XIV cerró su mensaje celebrando la beatificación del sacerdote español Salvatore Valera Parra, a quien definió como un ejemplo de austeridad, entrega y fidelidad en la vida sacerdotal. “Que su ejemplo de sacerdote centrado en lo esencial sea un estímulo para los sacerdotes de hoy a ser fieles en la cotidianeidad”, concluyó.







