Internacionales — 03.08.2026 —
Sequía récord en el Danubio pone en jaque el suministro eléctrico de Europa Central
La bajante récord del río obligó a reducir la generación nuclear e hidroeléctrica en varios países, que ya aplican medidas de ahorro energético ante el riesgo de una crisis.
La sequía histórica que afecta al río Danubio encendió las alarmas en Europa Central y Oriental y comenzó a impactar de lleno en el sistema energético de varios países. La bajante del caudal obligó a Hungría a apagar su única central nuclear, mientras que Rumania recurrió al uso de explosivos para redirigir agua hacia una planta atómica, en un intento por sostener la generación eléctrica.
El escenario responde a una combinación de olas de calor extremas y una prolongada falta de precipitaciones, que llevaron al segundo río más largo de Europa a registrar niveles mínimos históricos. La situación ya afecta la producción de energía, el transporte fluvial y la actividad agrícola en distintos puntos de la región.
Hungría apagó su única central nuclear
El caso más delicado se registra en Hungría, donde la central nuclear de Paks, responsable de cerca de la mitad de la generación eléctrica del país, quedó prácticamente fuera de servicio por la escasez de agua necesaria para refrigerar sus reactores.
El nivel del Danubio en Budapest descendió hasta unos 10 centímetros, muy por debajo del récord mínimo anterior registrado en 2018, y las previsiones meteorológicas anticipan que la situación podría agravarse por la continuidad del calor y la ausencia de lluvias.
Ante este panorama, el Gobierno húngaro implementó un plan de contingencia que incluye importaciones de electricidad, pedidos de ahorro voluntario a la población y restricciones para grandes consumidores industriales. Además, desde este lunes quedaron suspendidas durante las horas pico las circulaciones de trenes de carga eléctricos para reducir el consumo energético.
Rumania utilizó explosivos para mantener operativa su planta
En Rumania, las autoridades llevaron adelante una medida inédita: el Ejército detonó 180 kilos de explosivos para remover formaciones rocosas en las cercanías del canal Bala y favorecer el ingreso de agua hacia el cauce principal del Danubio.
El objetivo fue garantizar el abastecimiento de la central nuclear de Cernavoda, que ya debió apagar uno de sus reactores y actualmente funciona con aproximadamente la mitad de su capacidad habitual.
El Gobierno rumano declaró el estado de alerta nacional en el sector energético y pidió a la población reducir el consumo eléctrico, especialmente durante las horas de mayor demanda.
Serbia también enfrenta dificultades
La crisis también golpea a Serbia, donde la principal central hidroeléctrica del país produce apenas el 20% de su capacidad debido al bajo nivel del Danubio.
Frente a este escenario, el primer ministro Djuro Macut encabezó una reunión de emergencia y solicitó a la población disminuir el uso de equipos de alto consumo, como los sistemas de aire acondicionado.
Una amenaza para el abastecimiento energético
La combinación de menor generación hidroeléctrica, restricciones en centrales nucleares y un fuerte aumento de la demanda eléctrica provocado por las altas temperaturas incrementa la presión sobre los sistemas energéticos de Europa Central y Oriental.
Además de afectar la producción de energía, la bajante del Danubio complica la navegación comercial y el abastecimiento de agua para distintos sectores productivos.
Con pronósticos que no anticipan lluvias importantes en el corto plazo, Hungría, Rumania y Serbia permanecen en alerta y no descartan profundizar las medidas de ahorro o aplicar restricciones más severas si el nivel del río continúa descendiendo.







