Nacionales — 29.06.2026 —
La siderúrgica Tenaris despedirá a unos 150 trabajadores en su planta de Valentín Alsina
La compañía del Grupo Techint reducirá cerca del 43% de la dotación de su planta de SIAT Valentín Alsina tras varios meses de suspensiones y luego de perder una licitación estratégica para el desarrollo de infraestructura energética.
La empresa siderúrgica Tenaris, perteneciente al Grupo Techint, pondrá en marcha desde este martes un proceso de reducción de personal en su planta de SIAT Valentín Alsina, ubicada en el partido bonaerense de Lanús. De acuerdo con lo informado por representantes gremiales, la medida afectará a cerca de 150 trabajadores, lo que equivale a aproximadamente el 43% de la plantilla actual del establecimiento.
Las desvinculaciones comenzarán a concretarse en los próximos días, luego de varios meses en los que la planta funcionó bajo un esquema de suspensiones acordado con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) debido a la falta de nuevos proyectos que permitieran sostener el nivel de actividad.
Actualmente, la fábrica cuenta con unos 350 operarios, una cifra considerablemente inferior a la registrada durante 2023, cuando llegó a trabajar con tres turnos para abastecer la demanda del entonces Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, actualmente denominado Gasoducto Perito Moreno. Hasta el momento, la compañía no emitió declaraciones públicas sobre la decisión.
La reducción de personal se produce luego de que Tenaris quedara fuera de la licitación para proveer los caños del gasoducto vinculado al proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL) impulsado por Southern Energy, iniciativa destinada a conectar Vaca Muerta con la costa de Río Negro.
El contrato fue adjudicado finalmente a la empresa india Welspun, en una decisión que representó un revés para el grupo encabezado por Paolo Rocca, tradicional proveedor de infraestructura para el sector energético argentino.
Durante el proceso licitatorio, la empresa había advertido que la adjudicación de ese proyecto permitiría sostener durante aproximadamente nueve meses la actividad normal en la planta de Valentín Alsina. La definición también derivó en un cruce público entre el presidente Javier Milei y Rocca, luego de que el mandatario cuestionara los costos de producción de la compañía y el empresario defendiera la competitividad de la industria nacional frente a la oferta extranjera.
La planta comenzó a reducir progresivamente su actividad una vez finalizadas las principales obras asociadas al desarrollo de Vaca Muerta y, desde entonces, quedó a la espera de nuevos contratos de gran escala que permitieran mantener el ritmo de producción.
Desde abril, el establecimiento funciona bajo un régimen de suspensiones acordado con la UOM, mientras el sindicato reclamó extender ese esquema hasta fin de año con el objetivo de evitar despidos y preservar los puestos de trabajo.
La expectativa de los trabajadores y de la representación gremial está puesta en la eventual apertura de nuevas licitaciones vinculadas a obras de infraestructura energética previstas para los próximos meses, que podrían permitir recuperar parte de la actividad perdida.
La situación expone una fuerte contradicción: mientras Vaca Muerta continúa registrando niveles récord de actividad y avanzan proyectos destinados a incrementar las exportaciones energéticas, una de las principales plantas proveedoras de insumos para ese desarrollo atraviesa un proceso de ajuste y reducción de personal.







