Internacionales — 28.04.2026 —
Ola de ataques en Colombia deja al menos 20 muertos y casi 50 heridos en medio de la campaña electoral
El hecho más grave ocurrió en una ruta clave entre Cali y Popayán, mientras el Gobierno atribuye los ataques a disidencias de las FARC en un contexto de fuerte tensión política previa a las elecciones.
Una ola de ataques sacudió el suroeste de Colombia durante el fin de semana, con un saldo de al menos 20 personas muertas y cerca de 50 heridas, en una escalada de violencia que se produce a poco más de un mes de las elecciones presidenciales.
El episodio más grave ocurrió el sábado en el municipio de Cajibío, en el departamento del Cauca, donde una potente explosión en la Vía Panamericana destruyó varios vehículos, incluido un autobús, y dejó un escenario de devastación. Según reportes, el estallido —provocado por un cilindro con explosivos— abrió un cráter en la ruta y causó la muerte de al menos 20 personas.
Entre las víctimas se encuentran habitantes de zonas rurales, en su mayoría campesinos, incluyendo 15 mujeres y 5 hombres. También fue reportada la muerte de dirigentes sociales, como Patricia Mosquera, vinculada a tareas comunitarias y ambientales. Testimonios de sobrevivientes describieron la magnitud del impacto, con vehículos que fueron literalmente lanzados por la onda expansiva.
En paralelo, el viernes se había registrado un carro bomba en una base militar en Cali, mientras que el Ejército informó de al menos 26 ataques en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca en apenas dos días, evidenciando una acción coordinada en la región.
El presidente Gustavo Petro calificó los hechos como “terroristas” y responsabilizó a disidencias de las FARC, particularmente a estructuras vinculadas al llamado Estado Mayor Central, liderado por alias Iván “Mordisco”. Las autoridades también señalaron a un jefe local, conocido como alias “Marlon”, como presunto responsable del ataque más letal, y anunciaron una recompensa para dar con su paradero.
Desde el Gobierno sostienen que estos grupos armados buscan generar desestabilización en el país en un momento clave del calendario electoral, mientras que distintos sectores políticos expresaron preocupación por el impacto de la violencia en el proceso democrático.
En ese sentido, el propio Petro vinculó los ataques con intentos de incidir en el escenario político, mientras que candidatos oficialistas y opositores ofrecieron interpretaciones contrapuestas sobre los hechos y sus consecuencias. La seguridad se consolidó así como uno de los ejes centrales de la campaña rumbo a las elecciones del 31 de mayo.
El suroeste colombiano, especialmente el departamento del Cauca, es una de las regiones más afectadas por el conflicto armado. Allí operan grupos disidentes que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016 y que mantienen actividades vinculadas al narcotráfico y otras economías ilegales.
Informes recientes advierten sobre una intensificación de la violencia, con ataques a infraestructura, uso de explosivos y un impacto creciente sobre la población civil, lo que profundiza la sensación de inseguridad en amplias zonas del país.







