Nacionales — 29.03.2026 —
Fuerte déficit en turismo: los argentinos gastaron más del doble de lo que ingresó en 2025
Los datos del Indec muestran un desbalance histórico entre los viajes al exterior y la llegada de visitantes, con impacto directo en la salida de divisas.
El turismo internacional registró en 2025 un déficit récord de USD 7.221 millones, producto de una marcada diferencia entre los dólares que ingresaron al país y los que salieron por viajes al exterior.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el año pasado ingresaron al país USD 4.852 millones por turismo receptivo, mientras que los argentinos gastaron en el exterior USD 12.072 millones, lo que generó el saldo negativo más alto desde que se tienen registros.
La diferencia está directamente vinculada a la cantidad de viajeros. Durante 2025, 18.838.900 argentinos viajaron al exterior, mientras que llegaron al país 8.775.600 visitantes extranjeros, entre turistas y excursionistas. Esto dejó un saldo negativo de más de 10 millones de personas.
El dato marca un récord histórico. Hasta ahora, el mayor déficit se había registrado en 2017, con un saldo de USD 6.008 millones, por lo que el resultado de 2025 lo supera ampliamente.
El informe permite observar que el problema no radica tanto en la llegada de turistas internacionales —que incluso superó el promedio histórico—, sino en el fuerte crecimiento del turismo emisivo. El gasto de los argentinos en el exterior más que duplicó el promedio histórico de salida de divisas.
En perspectiva, el impacto económico es significativo. El déficit de USD 7.221 millones representa, por ejemplo, cerca del 40% de los vencimientos de deuda en dólares que el país debe afrontar en el año.
Si se amplía el análisis, los datos muestran una tendencia sostenida en el tiempo. En los últimos 31 años, el turismo internacional generó una pérdida acumulada de USD 52.192 millones, con solo cuatro años de saldo positivo y sin superar en ningún caso los USD 500 millones a favor.
De esta manera, el turismo vuelve a aparecer como un sector con fuerte impacto en la salida de divisas, en un contexto en el que el equilibrio entre turismo receptivo y emisivo continúa siendo un desafío para la economía argentina.







