Internacionales — 16.02.2026 —
Alto al fuego en riesgo: Israel fija un plazo de 60 días para que Hamas entregue todas sus armas
La administración israelí advirtió que si Hamas no se desarma en dos meses, retomará la ofensiva militar a gran escala en la Franja de Gaza.
El gobierno de Israel fijó un plazo de 60 días para que el movimiento islamista Hamas entregue la totalidad de su armamento en la Franja de Gaza, bajo la advertencia de retomar una ofensiva militar a gran escala si no se cumple esa condición.
Así lo expresó Yossi Fuchs, secretario de gabinete y asesor del primer ministro Benjamín Netanyahu, durante una conferencia en Jerusalén. Según detalló, el período fue sugerido por la administración del presidente estadounidense Donald Trump y aceptado por las autoridades israelíes.
De acuerdo con lo planteado por el funcionario, el desarme deberá incluir todo tipo de armas, desde fusiles hasta equipamiento ligero. En caso de incumplimiento, las Fuerzas de Defensa de Israel reanudarán operaciones militares de gran magnitud en el enclave palestino. Fuchs indicó además que aún no está definida la fecha exacta de inicio del plazo, aunque podría coincidir con una próxima reunión internacional vinculada a iniciativas de paz.
El asesor remarcó que la desmilitarización completa de Gaza es un objetivo central del gobierno israelí y sostuvo que la neutralización de la red de túneles construida por Hamas resulta clave para alcanzar ese fin. También dejó entrever que el desenlace de este proceso podría producirse antes de eventuales elecciones en Israel previstas para mediados de año.
En paralelo, las Fuerzas Armadas israelíes reiteraron que se encuentran preparadas para retomar la ofensiva pese al alto el fuego vigente desde hace cuatro meses. El jefe del Estado Mayor, teniente general Eyal Zamir, afirmó durante una visita a la ciudad de Rafah que el Ejército mantiene intactos sus objetivos, entre ellos la desmilitarización total de la Franja y el desarme del grupo islamista.
Voceros militares señalaron que continúan las tareas de control y desmantelamiento de infraestructura considerada terrorista, al tiempo que aseguraron que el país se mantiene en alerta ante la evolución del escenario regional. El conflicto, iniciado tras el ataque del 7 de octubre de 2023, permanece abierto y condicionado a los resultados de las negociaciones y al cumplimiento de las exigencias planteadas por Israel.







