Nacionales — 04.08.2026 —
Prefectura intimó a más de 500 trabajadores a levantar una medida que paraliza los puertos
La decisión fue publicada en el Boletín Oficial tras la huelga de los servicios de practicaje y pilotaje. El conflicto ya mantiene 140 buques detenidos y afecta las exportaciones, el abastecimiento de combustibles y la actividad en terminales de todo el país.
El Gobierno nacional, a través de la Prefectura Naval Argentina (PNA), intimó este martes a 536 trabajadores de los servicios de practicaje y pilotaje a retomar de inmediato sus tareas, luego del paro por tiempo indeterminado que mantiene paralizada la actividad en los principales puertos del país y dejó al menos 140 buques detenidos.
La medida fue oficializada mediante un edicto publicado en el Boletín Oficial, en respuesta a la protesta iniciada por los profesionales que guían a los barcos durante las maniobras de ingreso y salida en ríos, canales y puertos. El conflicto se desató tras la publicación del Decreto 690/2026, que modifica el régimen vigente para la actividad.
Desde el sector señalaron que la huelga provocó la paralización del comercio exterior, ya que quedaron suspendidas las operaciones de embarque y desembarque de granos, combustibles y otras mercaderías. Además, advirtieron que el impacto económico se profundizará mientras continúe la medida de fuerza.
En ese contexto, la Prefectura Naval ordenó a los trabajadores reanudar inmediatamente la prestación del servicio, bajo apercibimiento de sanciones disciplinarias y posibles denuncias penales. El organismo recordó que actúa como autoridad responsable de la aplicación del reglamento que regula los servicios de practicaje y pilotaje en ríos, puertos, pasos y canales del país.
La resolución también hace referencia a los artículos 190 y 194 del Código Penal, que contemplan penas para quienes pongan en riesgo la seguridad de la navegación o entorpezcan el funcionamiento del transporte por agua. Según la PNA, la interrupción del servicio podría derivar en sumarios administrativos y acciones judiciales, debido a que se trata de una actividad considerada esencial para la navegación comercial.
El nuevo decreto, impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, reemplaza el régimen vigente desde 1991. Entre otros cambios, crea un registro abierto de prácticos administrado por la Prefectura, permite que los usuarios elijan libremente a los prestadores del servicio, elimina restricciones para el ingreso de nuevos profesionales y habilita a la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) a fijar tarifas máximas y exigir la publicación de los valores para fomentar la competencia.
Además, la normativa elimina la segmentación geográfica que obligaba a cambiar de práctico durante un mismo recorrido, flexibiliza las condiciones para el traslado de estos profesionales y amplía los casos en los que determinadas embarcaciones quedan exceptuadas de contratar el servicio.
Los trabajadores, por su parte, ratificaron la continuidad del paro y resolvieron no asistir a ningún buque argentino o extranjero hasta que el Gobierno suspenda o derogue el decreto. La decisión afecta directamente las maniobras de ingreso y salida de embarcaciones, obligatorias en gran parte de la navegación comercial por las características de la Hidrovía y los accesos portuarios del país.
El impacto ya alcanza a distintos sectores de la economía. Según el Centro de Navegación (CNAV), 140 buques permanecen a la espera de la confirmación del servicio de practicaje, lo que genera demoras en las exportaciones, incumplimientos contractuales y pérdidas económicas. Incluso, algunas operaciones previstas en puertos argentinos comenzaron a ser redirigidas hacia Montevideo y terminales del sur de Brasil.
A su vez, la Cámara Argentina de Energía (CADE) informó que las operaciones de sus empresas asociadas también quedaron interrumpidas, lo que podría afectar el abastecimiento de combustibles. Entre las terminales comprometidas figuran Campana, Dock Sud, Arroyo Seco, Bahía Blanca, San Lorenzo, Santa Cruz y Caleta Córdova.
Entre las operaciones alcanzadas por la medida también se encuentra la del buque White Marlin, cuya participación resulta clave para las obras del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). La embarcación permanece fondeada fuera del puerto al no contar con un práctico habilitado para realizar las maniobras de ingreso.







