Internacionales — 02.02.2026 —
Roma comenzó a cobrar entrada para la Fontana di Trevi: polémica y opiniones divididas en el primer día
La capital italiana puso en marcha el cobro de un ticket para acceder al área cercana al monumento. Hubo menos gente, mayor control y posturas encontradas entre turistas y comerciantes.
Roma comenzó este lunes a cobrar una entrada de dos euros para acceder al área cercana a la Fontana di Trevi, uno de los monumentos más emblemáticos y visitados de la ciudad. En su primer día de implementación, la medida dejó una imagen distinta a la habitual: menos aglomeraciones, mayor orden y un fuerte debate entre turistas y locales.
Desde las primeras horas de la tarde, el paisaje alrededor de la fuente barroca inaugurada en 1762 mostró un cambio notorio. Ya no se observaron las tradicionales multitudes rodeando la cuenca, sino un recorrido delimitado con vallas, personal de control y solo visitantes con ticket accediendo a las escalinatas y al borde del agua.
El sistema funciona con ingreso pago entre las 9 y las 22 horas, con último acceso a las 21. La entrada puede adquirirse de forma online o en el lugar, exclusivamente con tarjeta, en una carpa instalada en Via della Stamperia, sobre el lateral derecho del monumento.
Durante la jornada, unos 20 empleados municipales, identificados con pecheras azules, controlaron el cumplimiento del recorrido establecido: entrada por la derecha y salida por la izquierda. El resto de los visitantes pudo observar la Fontana desde detrás de vallas metálicas, aunque sin la posibilidad de arrojar la tradicional moneda al agua.
Las opiniones estuvieron divididas. Algunos turistas optaron por no pagar el ticket, cuestionando el cobro para acceder a un espacio considerado patrimonio público. “No me parece pagar para entrar a una zona que es patrimonio”, señaló una visitante española, aunque reconoció que el dinero se destina a tareas de conservación.
Otros, en cambio, abonaron la entrada sin objeciones, incluso sin saber que se trataba del primer día del nuevo sistema. “Es un lugar emblemático de Roma y nos parece bien colaborar”, expresó una turista argentina que accedió junto a su familia y pudo cumplir con el ritual de la moneda.
Desde el personal de control señalaron que el primer día transcurrió con tranquilidad, aunque advirtieron que el verdadero desafío será el fin de semana, cuando el flujo de visitantes suele multiplicarse. “Los extranjeros están acostumbrados a pagar para ver monumentos y dos euros no es una suma elevada”, explicó uno de los trabajadores.
Entre los comerciantes de la zona, en cambio, predominó el escepticismo. La dueña de una histórica zapatería ubicada frente a la Fontana consideró que cobrar entrada en un espacio al aire libre es injustificado y aseguró haber notado una baja en el flujo de turistas durante la jornada.
La medida se suma a otras decisiones similares adoptadas en la ciudad. En 2023, por ejemplo, el Panteón también incorporó un ticket de ingreso, en ese caso de cinco euros. Desde el municipio sostienen que el objetivo es preservar los monumentos, ordenar la circulación y financiar tareas de mantenimiento, frente a una presión turística cada vez mayor.
Con el debut del ticket, la Fontana di Trevi inauguró una nueva etapa en su historia: más controlada y organizada, pero también atravesada por el debate sobre hasta dónde debe llegar el cobro para acceder al patrimonio cultural.







