Nacionales — 14.10.2026 —
Efecto El Niño: Yacyretá abrió sus compuertas por primera vez en tres años ante la crecida de los ríos
La maniobra comenzó el domingo por el aumento del caudal del Paraná y el Iguazú. Las lluvias en esta última cuenca quintuplicaron las previsiones y las autoridades mantienen un monitoreo permanente.
La central hidroeléctrica de Yacyretá abrió las compuertas de su vertedero principal después de tres años, ante la crecida de los ríos Paraná e Iguazú. La maniobra comenzó el domingo 11 de octubre, luego de que las lluvias registradas en la cuenca del Iguazú superaran ampliamente las previsiones. El escenario se da en un contexto de condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño, que podría favorecer nuevas crecidas durante los próximos meses.
Alejandra Cristanchi, jefa argentina de Hidrología de Yacyretá, explicó que las precipitaciones registradas entre la noche del sábado y la mañana del domingo fueron cinco veces superiores a lo pronosticado. Según detalló, la apertura permite regular el caudal que llega a la central y atenuar los picos de crecida.
Yacyretá es una central hidroeléctrica de paso, por lo que no dispone de capacidad para almacenar grandes volúmenes de agua durante períodos prolongados. Por ese motivo, sus operadores deben ajustar las descargas de acuerdo con el caudal que ingresa y las condiciones hidrológicas de la región.
La última vez que se habían abierto las compuertas del vertedero principal fue en octubre de 2023, cuando una crecida obligó a mantenerlas abiertas hasta fines de noviembre. En esta oportunidad, la decisión se tomó ante el aumento de los aportes de los ríos Paraná e Iguazú y las previsiones de que el caudal continúe creciendo.
Desde la central indicaron que la descarga total se encontraba en torno al 30% de la capacidad prevista para la instalación. En ese momento, había 18 unidades de generación en funcionamiento y otras dos en proceso de rehabilitación. El caudal del río rondaba los 35.000 metros cúbicos por segundo, con tendencia ascendente.
Las autoridades de Yacyretá monitorean la evolución de los cursos de agua y evalúan diariamente si es necesario ampliar la apertura de las compuertas. Las decisiones dependen de los datos hidrológicos disponibles y de la información sobre las operaciones de otras represas ubicadas aguas arriba.
La operación se realiza de manera gradual y bajo supervisión técnica, con controles sobre la posición de las compuertas y el volumen de agua liberado. El objetivo es administrar el caudal de ingreso y salida para contribuir a moderar el impacto de la crecida aguas abajo.
El aumento del caudal no responde solamente a las lluvias en la cuenca del Iguazú. Según explicaron desde Yacyretá, también influyen los aportes del río Paraná, las precipitaciones en la región del Pantanal —que alimenta al río Paraguay— y la situación de la cuenca del río Uruguay. La coincidencia de estos factores puede incrementar el riesgo de inundaciones en riberas e islas, en particular en las zonas más vulnerables.
Los responsables de Hidrología estimaron que el agua liberada desde Yacyretá podría tardar entre 10 y 15 días en llegar al Río de la Plata. Se trata de una proyección sobre el desplazamiento del agua, que no implica que el nivel del río vaya a aumentar de manera uniforme en todos los sectores.
En cuanto a las perspectivas climáticas, desde la central vincularon el escenario actual con el fenómeno de El Niño y señalaron que los pronósticos contemplan la posibilidad de que sus efectos se mantengan durante noviembre y diciembre, e incluso hasta marzo del próximo año.
Ante este panorama, Yacyretá mantiene un sistema de alerta anticipada para las comunidades que podrían verse afectadas por las crecidas. El mecanismo permite compartir información sobre la evolución de los caudales y coordinar medidas para reducir el impacto de posibles aumentos repentinos del nivel de los ríos.







