Nacionales — 08.06.2026 —
Un informe de la UBA y el Conicet advirtió que el salario mínimo perdió más de dos tercios de su poder de compra
El estudio sostiene que el ingreso mínimo acumula una caída real del 66% respecto de su máximo histórico de 2011 y que hoy tiene un poder adquisitivo inferior al que registraba en 2001.
Un informe elaborado por investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Conicet advirtió que el salario mínimo, vital y móvil (SMVM) atraviesa uno de los niveles más bajos de las últimas décadas y que actualmente posee un poder adquisitivo inferior al que tenía en 2001.
De acuerdo con el estudio, el salario mínimo vigente en abril de 2026 se ubicó en $357.800 mensuales, aunque para conservar el mismo poder de compra que tenía en distintos momentos de su historia debería ubicarse entre $1.509.000 y $1.838.000. Los investigadores señalaron que el valor actual representa apenas un tercio del máximo histórico alcanzado en septiembre de 2011.
El trabajo, realizado por el Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, indicó que entre noviembre de 2023 y abril de 2026 el salario mínimo real acumuló una caída del 39,3%.
La investigación recuerda que el salario mínimo fue creado en 1964 durante la presidencia de Arturo Illia y que su objetivo original era garantizar ingresos suficientes para cubrir alimentación, vivienda, educación, salud, transporte, recreación y previsión para una familia tipo.
Como ejemplo del deterioro acumulado, el informe compara el poder de compra de distintas épocas. En 1964, un salario mínimo permitía adquirir alrededor de 107 kilos de carne vacuna y afrontar el alquiler de un departamento de tres ambientes en la Ciudad de Buenos Aires. Actualmente, sostienen los investigadores, la distancia entre los ingresos y el costo de vida es considerablemente mayor.
El estudio también destaca que el salario mínimo alcanzó su punto más alto en septiembre de 2011, cuando equivalía a $1.059.903 a valores constantes de abril de 2026. Desde entonces inició una tendencia descendente que se mantuvo a lo largo de sucesivos gobiernos. Para noviembre de 2023, antes del cambio de gestión nacional, ya acumulaba una pérdida cercana al 44% respecto de ese máximo.
Según los datos relevados, la caída se profundizó durante los primeros meses posteriores a diciembre de 2023, cuando la aceleración inflacionaria provocó fuertes retrocesos del poder adquisitivo. Aunque hubo algunos períodos de recuperación parcial, estos no alcanzaron para revertir la tendencia general.
El informe señala además que desde julio de 2025 el salario mínimo acumula diez meses consecutivos de caída en términos reales. Entre los factores que explican esa situación aparecen los períodos de congelamiento del ingreso mínimo frente a una inflación que continuó avanzando.
Los investigadores remarcaron que la pérdida acumulada desde el pico de 2011 alcanza el 66%, un nivel que deja al salario mínimo por debajo del registrado durante la crisis de comienzos de siglo.
El deterioro también se refleja en el conjunto de los salarios registrados. Según el estudio, el poder de compra de los trabajadores del sector privado cayó 4,8% respecto de noviembre de 2023, mientras que en el sector público la pérdida alcanzó el 17%.
En paralelo, el informe advierte sobre una reducción del empleo formal. De acuerdo con los datos analizados, el sector privado registrado perdió alrededor de 206.000 puestos de trabajo desde noviembre de 2023, con la industria y el comercio entre las actividades más afectadas durante los últimos meses.







