País — 09.02.2018 —

Débora Pérez Volpin: el último adiós en el cementerio de la Chacarita

Por: santotoméaldía / Fuente: Clarín

"El cielo se equivocó. O se apresuró". Esa frase fue la que eligió Enrique "Quique" Sacco para agradecer todas las muestras de amor durante el velatorio de su pareja, Débora Pérez Volpin. En el segundo en que terminó de pronunciarla, cuando la mayoría de los cronistas sostenían como podían sus micrófonos, temblando de la tristeza y con lágrimas en sus rostros, el hubo un aplauso ensordecedor.

Fue un sonido fuerte, sentido y contundente. Capaz de despertar a cualquier remolón ─palabra que se convirtió en marca registrada de la periodista─ y honrar la memoria de la actual legisladora, que falleció el martes luego de una operación.

Fue, además, el momento más emotivo del velorio que se llevó adelante en el microcentro porteño, en el que durante dos días, hoy ya con paraguas en una mano y flores en la otra, familiares y seguidores despidieron a Pérez Volpin.

Al igual que ayer, la Legislatura porteña abrió las puertas para participar en el velatorio. El público pudo ingresar desde las 10 hasta las 12 por la calle Diagonal Sur 575. Luego, de 12 a 13 horas, se desarrolló una ceremonia íntima solo para el círculo íntimo.

En el Salón de los Pasos Perdidos estaba el entorno cercano de la periodista. Sus hijos, Agustín y Luna, acompañados por su papá Marcelo Funes, exmarido de Pérez Volpin. Muy cerca permanecía también la madre, Marta Lea Volpin, muy acongojada.

A un costado, el prestigio periodista Santo Biasatti no podía contener las lágrimas. Lo acompañaba el cronista Marcos Barroca, que el miércoles "se quebró" en cámara al cubrir el caso de quien fue su compañera por 24 años.

Las flores acompañan a Débora en este sentido adiós. Se formó una pila de ramos debajo del atril que lleva su foto, con su sonrisa eterna. Al lado de la imagen, apoyadas en esa estructura de madera, pueden verse cuatro estampillas de vírgenes.

Milagros Cori no dudó en tomarse un colectivo y venir desde Gerli, con un rosario alrededor del cuello. "Dije 'hoy voy a ir'. Agarré el paraguas, vine, y entré a saludarla", cuenta a Clarín en medio de una alerta meteorológica. "Hay que investigarlo. Supuestamente iba a hacerse un estudio y terminó con el estómago perforado. ¿Cómo es eso?", se pregunta.

"Era una chica muy buena, una excelente chica. Yo la quería mucho, la veía por la tele. Dejó dos chicos jovencitos, pobrecita", completó Andrea Leandro, que vino especialmente desde el barrio de Once para dejarle un ramo de rosas. "Esto es una mala praxis hay que investigarlo", subrayó.

El destino final fue para ella el Cementerio de Chacarita. Allí descansan los restos de la mujer que, a través de las pantallas de televisión, supo alegrar a sus seguidores. Muchos de ellos hicieron fila el jueves al mediodía para no perderse la oportunidad de decirle "adiós" y de dar el pésame a sus allegados.

La elección del cementerio de Chacarita fue familiar. Débora se reencuentra con su papá, Aurelio Pérez Flores, ex director del Hospital Fernández, fallecido en mayo del año pasado. Fue un golpe duro para Débora y a la vez un empujón para animarse a dejar el periodismo y postularse a un cargo político.

"La partida de mi papá movilizó todo este cambio de vida", dijo en una entrevista con Perfil. Ahora, los restos de ambos están juntos, en un mismo panteón.

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